Para muchos sigue siendo difícil ser aceptado como realmente
somos… el mirarse en el espejo y ver a un desconocido dentro de
un cuerpo equivocado no es agradable…
La clandestinidad y la noche, adornada con luces de colores, en
muchos casos es una forma de encontrar el YO que realmente nos
gustaría ser, que sentimos ser.
Dedicarme a ser YO y salir de día a las calles compartir con amigos
el festejo que a ellos también los llevo a reunirse, a que nos vean a
ser vistos. Hacer realidad mi fantasía y desfilar con alegría por sitios
donde la gente común transita diariamente.
Contrario a ocultar el rostro tras un antifaz de cristal o cartón,
mi otro Yo lo decora y lo trasforma para tenerlo descubierto y
mostrarme.
Conducir las miradas curiosas de la gente a mi rostro , a mi cuerpo
a mi figura, a mi transformación. Ser punto de atracción por un día,
por una tarde por un rato.
Terminar la jornada y nuevamente frente al espejo desnudarme
para disfrazarme en MI, dejando el YO.
